El Departamento de Ecología Aplicada de NUBIA Consultores  junto con los ingenieros de Montes Ignacio Morón García y Rafael de la Cruz Márquez del Servicio de Bosques del Patronato de la Alhambra han desarrollado una metodología para solucionar uno de los grandes problemas de los monumentos en la actualidad: la ocultación paisajística de la arquitectura exterior por parte del arbolado.

No son pocos los conjuntos monumentales en los que los bosques y zonas verdes que los circundan reducen significativamente la visualización de sus edificios y murallas. Esta afección se produce cuando el arbolado tiene una densidad considerable y consigue portes mayores a los 5 m, de manera que los muros y edificaciones de los monumentos dejan de verse en buena parte de su estructura exterior.

Panorámica de Alcalá la Real (Jaén) con la Fortaleza de La Mota al fondo y un pinar en la base del monte que reduce la visión de algunas partes del monumento.

Este problema se agudiza en monumentos cuya posición topográfica es más elevada que la del observador, lo cual se produce con frecuencia porque castillos, torres, iglesias, etc. suelen situarse en puntos elevados donde era más fácil su defensa militar. En estos casos, los observadores ubicados en la base de esos relieves pierden gran parte de la visión del monumento si hay un bosque entre ambos.

Este es el caso del Bosque de San Pedro que se ubica al norte del conjunto monumental de la Alhambra, y que por el enorme porte de sus árboles no permitía la visualización de las murallas desde espacios tan turísticos como el paseo del río Darro y el barrio del Albaicín. Se daba, además, la circunstancia de que la afección se producía también durante la noche, pues la iluminación de las murallas era alterada tras atravesar las hojas del arbolado, lo que se traducía en la generación de zonas con tonos verdes.

Ante esta situación, ¿qué se podía hacer con el arbolado para recuperar el esplendor del monumento nazarí en su fachada norte?

La solución no es fácil, pues no se puede eliminar todo el arbolado, ya que éste es parte fundamental del paisaje de la Alhambra, y más concretamente de esta porción del monumento cuya panorámica es la más conocida a nivel mundial por todos los habitantes y visitantes de Granada.

Para poder abordar el problema uno de los aspectos esenciales fue trabajar con tecnología en 3D utilizando un Sistema de Información Geográfica, con el objetivo de poder analizar la visibilidad del monumento en su borde septentrional y hacer estimaciones y simulaciones desde los puntos de observación más importantes que posee la ciudad de Granada hacia la Alhambra, como son algunos miradores clásicos de los barrios del Albaicín y Sacromonte, y también el recorrido entre Plaza Nueva y el Paseo de los Tristes. Con estos miradores se compuso una cobertura mixta de superposición de los abanicos de visión al pie de la muralla, que sirvió como capa 3D para conocer cuál debería ser la altura desde el suelo que deberían tener los árboles para interferir en la visión.

Afortunadamente, el Patronato de la Alhambra posee un geoposicionamiento de todos los árboles y arbustos de su ámbito, así como las dimensiones exactas de porte y cobertura de cada uno de los individuos, por lo que se pudo saber qué pies ocultaban la base de la muralla exterior de la Alhambra del más de millar de árboles que viven en el Bosque de San Pedro.

Conocidos los pies y qué proporción de cada uno de ellos afectaban a la visión, en el artículo se exponen los criterios seguidos para eliminar o podar a cada uno de estos pies para liberar lo más posible la percepción del monumento.

Como resultado del análisis multicriterio, 58 árboles fueron propuestos para su corta (un 5,7 %) y 32 árboles para su poda (un 3,1 %).

Tras la ejecución de estas propuestas sobre el arbolado se ha conseguido un aumento de la visibilidad del 20,5 % en la cuenca visual que puede percibir la muralla, y se ha conseguido un equilibrio entre la vegetación del lugar y las facetas del monumento que puede percibir el observador, tal y como puede verse en las panorámicas del antes y el después de la intervención.

Con esta metodología y herramientas basadas en tecnología SIG se puede realizar el control y gestión de las masas vegetales en el entorno de monumentos en que los bosques tienen una repercusión paisajística para que la vegetación no oculte los elementos arquitectónicos más relevantes.

Aun cuando los resultados de la intervención son muy positivos, el principal logro del trabajo es aportar una metodología centrada en variables objetivas que permite la obtención de resultados cuantitativos y que, por tanto, posibilita la toma de decisiones para la conservación, gestión y ordenación de masas forestales urbanas o periurbanas establecidas por razones paisajísticas en entornos monumentales.

El artículo en formato pdf se puede descargar del siguiente enlace:

https://cuadernosdelaalhambra.alhambra-patronato.es/index.php/cdalhambra/article/view/6/5